El inicio de mi viaje

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El inicio de mi viaje

Notapor Aineas » Dom Ago 28, 2005 6:44 pm

(estos son trozos de capitulos de mi proyecto, entre otras soy dislexico y mi ortografia es calamitosa ¬¬ pero no lo valoreis por la ortografia, obvio antes de hacer nada serio con la obra la pasaria por un corrector.)
Bueno, basicamente la historia se centra en Cinos y Sylfen, ultimos descendientes de los clanes de deidades sanginarias del pasado que se baten en duelo a victoria de Sylfen, Cinos cae derrotado, pero sobrevive perdiendo su memoria y identidad (vale... un principio algo tipico). Aun asi sus habilidades, fuerza y aptitudes son innaturales y no tardaran en distanciarle, el imperio de Hidue, en guerra contra el reino de Batalas, cuyo emperador vive en la torre negra, morada de los magos de la torre del tiempo (Estudiosos de la providencia investigan el cauce i trazan aproximaciones de los hechos futuros en un afan por entender y dominar el destino.) buscan hacerse con su espada, un mandoble extraño he indestructible que Cinos llama ``Apocalypse blanco´´.

El mundo del libro es una tierra de grandes conflictos filosoficos, donde la mayoria de gente vive, intenta o hacer ver... bajo fuertes idealismos y preceptos, Batalas son las tierras salvajes donde el poder del rey intenta agrupar y consegir el favor de los clanes de guerra que gobiernan la mayoria de regiones libres, Hidue por el contrario esta bajo el control del imperio, el salvaje desierto al sur y la terrible tierra de noche eterna, Naresh al norte, esta basado en una serie de juegos de rol de invencion propia. Los dialogos de los personajes son anticipados por su nombre, como en una obra teatral, caracteristica que he usado por mayor comodidad del lector, asi sabe quien habla desde el principio en vez de por el contexto o el sigiente parrafo del narrador.


(capitulo 3)
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El joven de ojos dorados detubo su marcha subiendo el valle por el bosque y se giro para ver por ultima vez las luces del pueblo que le havia acojido, parecia aun mas pequeño desde alli, apenas fueron audibles los toques de campana del alto campanar, alrededor el cual las casas se habian construido de modo circular. Mas al frente el sol havia dejado un halo en el horizonte sobre el que un cielo cada vez mas oscuro se iba llenando de estrellas, una fria ventisca aventaba los lados de su negra capa sostenida a lo ancho por las largas y puntiagudas hombreras con un cuerno enmedio la izquierda metro arriba para cubrir el lateral de la cabeza, aunque el derecho se habia seccionado por la base, y al igual que los solidos brazales tambien con un par de astas saliendo atras y las grebas de forma punzante por encima las rodillas presentaban muchos desperfectos y impactos de armas, toda la armadura era de un trabajo y acabado majistral, tribales grabados de llameantes formas le quitaban el excesivo brillo de resaltes azulados con la luz, propio del acero de las armas y se notaba que fue hecha a su medida.

Eran las mismas vestimentas con las que le encontraron, salvo la coraza que havia quedado demasiado maltrecha para poder usarse, reemplazada ahora por un chaleco acolchado maron con cordeles de cuero cruzandose. La mitad de la empuñadura de un gran mandoble con la hoja vendada asomaba por encima el hombro derecho.
Cinos- Vamos... sal, se oyen tus bufidos por todo el bosque...
De tras unos matorrales al lado un pino mas abajo alzo la cabeza la joven Karia, tenia algun que otro mechon pegado a la frente del sudor y la punta de su fina nariz rojiza como las mejillas por el frio del atardecer, un manto azulado con ribetas blancas la envolvia, bajo el que tambien abultaba a sus espaldas lo que parecia una gran mochilla.
Karia- arf... tu... ya sabias que te estaba sigiendo?
Cinos- desde el principio... pensaba mandarte abajo cuando estubieras bien cansada antes que se pusiera el sol... pero.... en ocasiones huelo alguien mas entre nosotros.
Por un momento parecio preocupada.
Karia- Lo dices solo para asustarme! pero no voy a volver!
Dijo con una fija mirada verde desafiante.
Cinos- No te miento Karia.
Karia sabia diferenciar cuando el chico mentia, y ahora parecia demasiado serio y tajante como para estar haciendolo, pero disimulaba bien su temor.
Karia- Cuando me llevaste a la cueva del este tambien empezaste a decir que alguien nos observaba, y desapareciste despues para darme el mayor susto de mi vida, no esperes que te crea ahora.
Cinos esbozo una leve sonrisa y desvio la mirada un instante.
Cinos- No me hablaste en 3 dias.... pero de veras ahora no te la juego, tenemos alguien sigiendonos y apenas le he oido cuando a estado tan cercano, apostaria el brazo de guerra que a sido bien entrena..
Karia- Basta ya! me estas asustando! y no pienso volver!
Cinos- No quiero que vuelvas ahora, si te alejas de mi puedes estar en serio peligro, pasaremos la noche en el templo y por la mañana volveremos al pueblo.
Karia- Volvere a seguirte.
Dijo con firmeza, pero para entonces Cinos ya se havia dado la vuelta sigiendo la marcha.



Terminaron los arboles y matorales para dar paso a un bien cuidado cesped, justo mas adelante la amarillenta luz de las velas salia por una ilera de altos y puntiagudos finestrales de vellos cristales coloreados, en la banda frontal del templo un par de columnas se levantaban antes del porton arriba algunos pocos escalones. La blanca luz de Desla, la luna blanca tras el edificio, apenas asomando por el horizonte bañava de bonitos colores las gotas de humedad del cesped, asemejando miles de pequeños cristales la colina, aunque frente ella tambien resaltaba la alta y afilada estructura del templo totalmente negra de espaldas a la luna.

Karia-Hey! ves? a eso me referia, ujum.. no sientes la fria brisa acariciando tu rostro? la bella luz de la luna guiando tu deriva en nuestra eterna aventura, cada paso que demos nos abocara a algo incierto, pero la belleza que encuentren nuestros ojo....

Cinos- Sssshht! ese verso lo aprendiste de mi, guarda silencio quieres? los ijos de sunna te reñirian si oyeran verso sucio recitado en boca de mujer. Nos conviene causar una impresion formal asi que mejor no abras para nada la boca.
La muchacha se llevo las manos a la cintura torciendose para delante, otro de sus tipicos gestos de enfado, aunque Cinos nisiquiera la estubiera mirando.

Karia- Ho! como puedes decirme eso? y para que lo sepas, los ijos del sol son muy bondadosos y comprensivos.

Cinos- Te confundes... las ijas del sol si lo son, pero dentro del templo sus obligaciones son realizar las tareas de mantenimiento, cocinar, encargarse de los trabajos en el campo, hacer vestimentas, lavarlas... deven representar el ideal masculino de mujer servicial he inocente...

Karia- Pero una vez vi una sacerdotisa en el pueblo! viajaba con un grupo de mercenarios y me conto que era ija del sol y estaba en una mision sagrada, me regalo un dulce y me parecio muy agradable y simpatica.

Cinos- Las sacerdotisas de sunna no tienen nada que ver con los templos de Argast, comparten el culto, pero con muchas variaciones.. lo que viste no fue una ija del sol, si te fijas no esta permitido llarmarlas ijas de sunna, pues solo los dioses pueden llamar asi al sol.

Karia- Entonces esos viejos se creen dioses?

Cinos paro en seco a pocos metros del templo y se volvio hacia la ilusionada joven, a la que parecia haversele ido todo el cansancio.

Cinos- A partir de este punto... NO digas nada mas entendido? para que sepas... Los templos de Argast, dios de la luz, la sabiduria y la justicia pretenden parecer altos e imponentes, sus sacerdotes, sigen una recta disciplina para allar dentro de si la armonia y el conocimiento necesarios para instruir y guiar el mundo, o al menos ese es su proposito... en nombre del dios del sol, ``Dha Sunna´´.
Son el culto mas extendido en las grandes ciudades y sobre el que se an apoyado la mayoria de señores de la guerra para emprender sus conquistas, disponen pues de fuerza belica y una estrecha relacion con los distintos gobiernos de las regiones civilizadas, esceptuando el este, donde aun predomina el culto a Kina, por dever estan obligados a ofrecernos hospitalidad mientras nosotros no demostremos ser indignos de ella, deves pues cuidar tus...

Karia- Ya... ya... pareces un maldito libro... a veces pienso que deves ser de sangre real o un señor de la guerra estudioso.

Cinos- No creo... es algo que tengo grabado en mente, se algo mas sobre el mundo que la mayoria, pero pude adquirir ese conocimiento vagando sin techo o yendo a una academia.

Karia- vagando?... no... tu conocimiento parece sacado de letras, asta sabes de magia! con esos ojos, y lo que puedes hacer seguro que eres un mago, te as visto? cuando crees que puede valer esa armadura?

Cinos- No... seguro que no seria ningun mago, ellos dominan el conocimiento y la comprension de las fuerzas y fenomenos para poder usarlos en su favor, podria decirse que saben donde tirar la piedrecita para provocar un alaud de rocas y porsupuesto no llevarian ese tipo de armas ni protecciones, si fuera otra cosa, diria que guerrero medio brujo o hechicero, que aunque la mayoria no dispongan..

Karia- Quieres callarte de una vez? odio cuando empiezas a charlar y charlar... no pareces tu, solo un libro viejo y pesado, prefiero oir lo que piensas, no lo que sabes.

Cinos se llevo un dedo a los labios mirandola en señal de que mantubiera silencio antes de llamar a la puerta con el puño.
Pasaron unos segundos, mas nadie respondio y el joven volvio a llamar esta vez golpeando con mas fuerza, pero no hubo respuesta alguna.

Karia-Hay gente... no? se veian luces en los finestr...

Callo cuando Cinos le izo gesto con la mano.

El pestillo corredizo del porton derecho se desplazo a un lado, tras el asomo la franja superior de una cara de mujer anciana poblada de arrugas con una atenta y excrutadora mirada.

Ija anciana-Quien soys que os presentais en este sagrado lugar en una noche como esta!?

Dijo la vieja mujer en un tono de exigencia sin pausar su acelerada habla, a Cinos se le antojo algo nerviosa.

Cinos- Venerable anciana, soy Itor Fendin, general de las fuerzas del... la Zarpa del alcon sangriento.
-Se apresuro a decir, sin pestañear ante la atenta mirada de excrutinio de la vieja, tras lo que prosigio.
Cinos- Yo y la distinguida hechicera suprema de la Garra del fenix resurgido les pedimos humilmente, nos deje pasar la noche en sus calidos aposentos.

Karia apenas pudo contener una risotada afonica antes de cubrirsela con la parte superior de la palma, no hubiera estado mal mentir para evitar explicaciones sobre la vestimenta del chico y lo raro que resultaba, pero general y hechicera suprema era sin duda excesivo, que pinta podia tener ella de hechicera?
En contra de la suposicion del chico pero, la anciana no parecio abrumada ni deseosa de abrirles la puerta.

Ija anciana- Muestreme el sello del alcon sangriento entonces.
Dijo con un tono un poco mas pausado, pero igualmente exigente.

Karia dio un paso para acercarse al pestillo, pero el joven la aparto nuevamente con el ante-brazo atras, con el rostro alzado y una furiosa mirada cerrada sobre los ojos de la vieja, labios arrugados mezcla de desprecio y sorpresa exclamo.

Cinos- Quien te crees que eres para exigirme sello de sangre mujer!? no me agas perder mas el tiempo y abre esta puerta!

La anciana parecio aun mas nerviosa, y bajo la cabeza sin atreverse a mantener la mirada al general.

Ija anciana-Lo siento muchissimo gran señor, pero hoy tenemos un improt...improo... importante asunto en nuestra humilde morada, porfavor ruego espere un momento devo hablar con el hermano mayor, disculpe profar... profavor las molestias.

Cinos ya habia medio abierto la boca para indignarse nuevamente cuando la anciana se alejo con pasos apresurados.

Karia- P.. pero te cayo un pedrusco? como se te ocurre decir eso? j...juajaja.. ya veras como te metes en un lio, y a mi me conocen! cada año mi madre me lleva a rezar a la llama por la festividad del Kedan.
Parloteo con rapidez la muchacha entre nerviosa y divertida.

Cinos- Manten silencio... oigo algo mas...

La joven se volvio al acto hacia el bosque, mas alla de la planicie de cesped.

Karia- Nos esta acechando otra vez?

Cinos- No boba! dentro el templo...

Al poco volvieron a oirse los pasos, y por el pestillo aun abierto Cinos pudo ver acercarse el que parecia hermano mayor del templo, el monje de mayor autoridad, un hombre alto de unos 30 años de mejillas chupadas y rostro duro arrastrando una tunica azul marino muy austera, mas oscuro color el de su fria mirada, he incluso el cabello tambien de un color azulado ceniza recojido en una trenza al lado izquierdo asta la propia cintura. A su costado le acompañaba un hombre calvo de mayor edad con una tunica identica, pero mas clara y con los bordes ribeteados de un tono dorado, su rostro era mas palido y liso parecido al de un infante, caracteristico de los monjes que pasan la vida encerrados en sus templos, y tras el murmurando en susuros con sus rapidos pasos cortos la anciana que les habia recibido, con los clasicos atuendos largos y marrones de las ijas del sol que ya pasan cierta edad, a Cinos se le antojo una garza.

El monje de se detubo a 3 metros del porton con el mayor al costado, rapidamente la anciana se apresuro a abrir las puerta y permanecer a un lado sujetando la derecha con la cabeza gacha.
La calida luz de las antorchas dispuestas a los lados de la entrada hacian bailotear las sombras que surcaban las facciones del sacerdote de mirada marina que por un momento, y solo por uno parecio sorprenderse habriendo mas los ojos i despegandose sus secos labios, mas no era miedo lo que advirtio Cinos, sino una gelida y directa mirada acusadora, algo hacia zumbar el aire alrededor del sacerdote, su presencia le habia abrumado, eran sensaciones tales, que tardo un tiempo en percatarse que solo el podia percibir en tiempo atras, despues de su recuperacion.
Pero el hombre volvio a su entrecerrada mirada y esbozo una pequeña sonrisa de confianza antes de hablar con un tono pausado.

Sacerdote- Mis saludos noble guerrero, y tambien a vos gracil hechicera que os ocultais tras el, estoy seguro de los deseos del hermano Ancin de daros bienvenida en su hermoso santuario, mas os ruego tras acomodaros, nos concedais el honor de compartir mesa con nosotros, estoy seguro que nuevas podeis traernos de los conflictos al este de nuestro gran reino.

El otro monje se acerco un poco, mas nunca adelantandose a aquel hombre para dar la bienvenida esgrimiendo con las manos los clasicos gestos lentos y amables antes de empezar a hablar con la maxima jovialidad.

Ancis- Hooo.. bienaventurados seais nobles gentes de armas, a este sagrado lugar os doy yo su servidor bienvenida, porfavor, sientanse como en sus hogares y enjoien su corazon pues bien cierto es que quien les acaba de hablar no es otro que nuestro amado ijo prodigo, Reengard, sacerdote mayor del sagrado templo de Telios, conocedor de las secretas escrituras y voz del consejo de los sabios...

Cinos- Es para nosotros un gran honor...
Dijo el joven disimulando su rigidez, este era un mal lugar y un mal momento, aquel otro sacerdote le inspiraba una profunda sensacion de peligro, y para colmo no tenia idea de todo el codigo que acompañaba la muestra de respeto ni salutaciones de las fuerzas del reino de Batalas.......

Quienes son... Penso Reengard... dando repaso a todas las instrucciones que havia recibido, nadie le hablo de ninguna visita de esta categoria en toda la noche y aun faltava poco menos de una hora para que un mensajero llegaria de Saradir traiendo ejemplares que ese viejo estupido havia encargado de varios libros de tematica religiosa, lo que estaba claro esque no devian estar aqui....





En aquel silencio la tension era palpable, los chasquidos metalicos de la cuberteria y el crepitar de las llamas fueron durante varios minutos lo unico que se escucho.

Ancis, el sacerdote de mayor edad se habia abstenido de probar bocado y permanecia sentado en un alto sillon de madera con el simbolo de un sol tallado por encima su cabeza, mientras Reengard parecia saciar el hambre de un par de dias dando cuenta del asado de ternera sin demasiada eduacion.

Al fin Fue el propio Cinos quien rompio el silencio.

Cinos - Teneis un hermoso templo, de el os ocupais solo junto las labores de la sacerdotisa?
La primera cosa que decia y ya justo se percataba de su error depues de abrir la boca, habia dejado la armadura sobre una mesilla de lo que parecio un almacen de viejos tomos, en una puerta a la derecha del pasillo por el que les havia conducido el sacerdote viejo, tras la gran sala de oratorias clasicamente llena de banquillos con un altar y el idolo religioso. Habia costado encontrar temas de conversacion lo bastante vanales con Karia que no revelasen sus origenes, pero aunque poco educado, le salvo de dar ninguna cuenta por el momento de aferes exteriores y militares, Una gran mesa rectangular ocupaba el centro de la habitacion, colmada de sillones de madera que las llamas de la chimenea hacian perfilar en negras formas puntiagudas sobre el mosaico coloreado de la pared de enfrente, representando un gran sol debajo del cual decenas de personas le veneraban de todas las formas posibles, de rodillas, con las manos alzadas, incluso en pos de deleite, pero ninguna miraba otra cosa que no fuera el. Al lado donde terminaba el mural se abria un pequeño finestral de forma puntiaguda, como los del pasillo solo que este tenia cristales aumados mientras los otros eran simples huecos ofreciendo la vista a un patio interior no muy grande, con algunos arboles y un pozo en una esquina. Lo que mas le llamaba la atencion eran las escaleras de su izquierda que ascendian al piso superior.
La cena havia tardado bastante en aparecer y solo fue servida por la misma ija del sol que los habia recibido, Cinos tampoco percivio ninguna señal de temor al servirles ni olio nada que no pudiera ser condimientos del asado, aun asi no se fiaba de lo que estaba pasando, todos estaban demasiado nerviosos menos ese hombre que le habia inspirado tanta inquietud y que no pertenecia al lugar.

Ancis permanecio en silencio un momento, pero cuando parecia que iba a hablar Reengard alzo la mano para detenerle, mientras con la otra tiraba del tenedor para desprenderse del pedazo de asado que tenia entre dientes.

Reengard-Grumpff! mmm.. realmente delicioso -Dijo masticando con la boca llena- Una ija del sol.... (pauso para tragar) no se considera una sacerdotisa... de hecho el culto a Telios exime de cualquier responsabilidad religiosa a las mujeres, incluso el propio nombre de sacerdote como algo femenino es blasfemo. Algo asi le costaria alguna mala mirada y burla de ignorancia a un general de los clanes.

Sonrio, lo que resulto obvio no habia tardado en desvelarse, y sin duda la incordialidad de Reengard y el nervioso silencio del sacerdote lo havian hecho evidente de un principio, lo que le quedaba era segir con la mentira por cordialidad, terminar la cena y irse como vino. Esa era la opcion que le estaba brindando Reengard.. sin embargo... aquel hombre parecia comodo y seguro, su mandoble estaba recostado al lado su sillon, se habia negado a dejarlo donde la armadura como era obvio en un hombre de armas, jamas desprenderse de su espada. Rapidamente podia desenfundarlo y abalanzarse sobre el, por mas poderoso que fuera a esa distancia le habria matado antes que el sacerdote pudiera invocar ningun poder, y lo mismo con el viejo... en su mente estaba ya trazada la accion y sin embargo ese hombre de frios ojos marinos parecia tan tranquilo... nisiquiera su corazon batia rapido o su piel exudaba ni olia a miedo, todo lo contrario del sacerdote viejo, cuya frente se limpiaba periodicamente para quitarse el sudor frio, aunque su incomodidad era algo ya notorio incluso antes de su llegada, ese olor no era nuevo ni reciente. Algo estaba pasando aquella noche en aquel lugar y en el piso superior, del cual en vano havia intentado percibir algo con sus sentidos.

El cavernoso eco de un par de golpes llego asta aquella habitacion, alguien estaba llamando afuera.

Reengard- Ho! parece que la noche de hoy nos abruma a visitas, pero la de ahora es para vos hermano Ancis, le disculpamos.

Ancis- he... si claro, sigan disfrutando de la cena.

El viejo sacerdote se levanto y abandono la estancia sin ninguna pregunta ni palabra de mas.
Reengard acomodo entonces los pies encima de la mesa y se torcio atras inclinando la silla a dos patas, suspiro y cerro los ojos con expresion tranquila.

Reengard- Bien bien... solos al fin, no se quienes sois pero vais a terminaros el asado y luego os ireis, las cosas que no puedo comprender me dan jaqueca.

Abrio luego los ojos para mirar a Karia, sombreadas sus marcadas facciones con el rostro de lado la luz del fuego.

Reengard- Y tu jovencita no deverias ir con el, vas a terminar en graves problemas, vuelve a tu hogar y casate con Delnon, aun estas a tiempo de correjir tu camino.

Karia quedo mirandolo con la misma fijacion, pero la seguridad que le otorgaba creer que el la tenia por una hechicera se habia convertido ahora en sorpresa he inquietud ante la revelacion, miro a Cinos, pero la atencion de este estaba posada por completo en el sacerdote.

Cinos- As sellado tu el piso de arriba? que hay? y donde estan todas las hermanas de este templo?

Reengard- Eso a ti no te incumbe

Ancis, el viejo sacerdote abrio la puerta con una excusada sonrisa.

Ancis- Perdonenme, trajeron un encar...

Callo al ver la tension, habian dejado de comer, y tanto el general como el sacerdote se miraban seriamente, pero al fin fue Reengard quien aflojo, cerro los ojos y sonrio consternado.

Reengard- No estaba previsto, pero solo supone un leve incordio... la mision a fracasado viejo, deja que se la lleven.

Tras aquello se levanto y encamino sus pasos a las escaleras del fondo.

Ancis- Que?... espere hermano Reengard!

Pero sus pasos dejaron de oirse en seco pasada la oscuridad de las escaleras. Cinos desenfundo el espadón, ya no percibia nisiquiera la existencia de Reengard en aquel lugar, pero quedaba un asunto pendiente en el piso de arriba.




Ancis-No no! no puede estar aqui! porfavor vayase ahora mismo! le dare dinero si eso desea pero no diga a nadie lo que a vistt-
Su palabra se corto en seco, el mandoble tajo con tal velocidad que los flancos del craneo parecieron estallar en miles de pequeñas particulas rojas y sin embargo, fue un corte tan limpio y fugaz que quedo de pie, la mitad de su calva, dos dedos por encima sus cejas salio despedida dando giros y esparciendo los pedazos de sesos que havia contenido, topo contra la pared y retumbo por ella marcando rachas de sangre asta que se detubo contra la esquina, Ancis quiso alzar las manos, como si por reflejo queriese cojer lo que ya no pertenecia a su cuerpo, pero sus rodillas se doblaron y termino desplomandose a un lado con los labios titubeantes.
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(Capitulo 2)
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PROFECIAS

Los tiempos que quedaron atras se llevaron consigo aquellos que ame en su dia. Mientras segia arrastrando los pies por la nieve de las cumbres, camino el encuentro de las respuestas sobre el nuevo desenlaze que corria el mundo. Retornaron los recuerdos de largos viajes del pasado, batallas contra un destino que parecia abrumar toda esperanza, y el coraje que despertaba en nosotros luchar a muerte contra algo imposible. Un dulce pesar... la nostalgia envolvia mi corazon por aquello que fue y se antojaba hoy tan lejano.


Yaren-Nadie puede contradecir las estrellas, Sylfen. Ni tu, ni los antiguos dioses que custodias, y nisiquiera los oscuros. Su camino es eterno al igual que su existencia.

Sylfen havia abandonado la tumba de los dioses para descender al mundo, cruzando las montañas havia llegado la anterior noche a Harian Rey, el santuario de los enviados de las estrellas, aquellos magos profetas inspiradores de viejas leyendas para los que no parecia haver secretos, siempre como benevolas apariciones o encuentros, decian cual era el destino de heroes y reyes, y que camino y decisiones devian segir para cumplirlo. Situado en la cima del mundo, Hatall Urein, -la morada de los dioses-
nombre que recibia aquella basta zona montañosa

A pesar de la prisa que tenia, y de quien era habria sido una grave falta no pedir audiencia al guia Yaren, para ver a un enviado devia concertarse con mucha anterioridad, y no siempre se aceptaba ser recibido a escepcion de familias reales cuyo privilegio pagaban con viejos juramentos de fidelidad, por los cuales un rey podia verse obligado a cambiar una decision o tomar el rumbo que se le exijia si se daba un caso que los profetas considerasen de extrema necesidad.
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Ademas de la historia principal de Cinos y Silfen, se desarrollan varias paralelas, como la busqueda de Reya que baja por primera vez al mundo de los humanos intentando encontrar a Sylfen, o la angustiosa historia de un joven hechicero auto-didacta y una muchacha de 14 años que huyen de un Saen encarnado, unicos supervivientes de una expedicion donde tambien esta presente Reengard, el misterioso mago que adopta falsas identidades. (un Saen es una entidad espiritual, existen muchos tipos, incluso divinas que pueden vincularse a la voluntad de quien tenga la capacidad y el conocimiento, existen las generales, omnipresencias cuyo favor puede lograrse por devocion religiosa o juramentos y las individuales, espiritus unicos que pueden atraparse, los primeros no pertenecen a nadie pero ambos se evocan de modo similar.) En su caso el Saen es un demonio arcano de 2 metros y medio con 2 enormes falcatas, no pudo ser sometido y encarno, en su enfrentamiento con la expedicion chafo los dientes y arranco la mandibula de un ``beso´´ su hermana mayor, dejandola catatonica al suelo, cuando presa de la ira ataco, se percato que su espada se havia partido contra la gran falcata del Saen, y al alzar la mirada vio la mitad sobrante incrustada en el ojo del ser monstruoso que gritando le juro la muerte. El hechicero pudo sacarla de alli pero donde vayan el arcano demonio les persegira sembrando la tierra de sangre humana.


Si, es un libro sin censura y intento asimilar bien los terribles efectos de la espada en manos maestras, por lo que he hay otra duda, si algun dia lo termino, corrijo y quiero publicarlo... me aran quitar cosas si me paso de crudo o bestia?

Tambien espero sus opiniones (no de la ortogragia! ¬¬) sino de la narracion en si o si hay algun punto flaco como la descripcion o cualquier cosa. Cuando lo termine añadire la cronologia del mundo, la contienda de la expedicion contra el Saen y un par de combates del torneo de Trincel celebrado cada año entre maestros de la espada de Batalas.
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Notapor Tarkanos » Sab Nov 26, 2005 3:36 am

Hum.
No está mal. Deberías mejorar un poco el argumento. En especial cosas como <<buscan hacerse con su espada, un mandoble extraño he indestructible que Cinos llama "Apocalypse blanco">> no destacan nada en el mundillo de la literatura fantástica. Si quieres ganarte al público, debes innovar. ¿Apocalypse? ¿En Batalas hablan francés?
Una vez intenté crear un mundo de fantasía en pleno siglo XIX, donde sólo habían niños pistoleros, los nobles eran una especie de cucarachas telepáticas, y los hombres lagarto intentaban enzarzar a todo pueblo en guerras civiles. Incluso cree una lista de Reyes, Dioses y demás. Salió cuanto menos curioso.
(...)los flancos del craneo parecieron estallar en miles de pequeñas particulas rojas y sin embargo, fue un corte tan limpio y fugaz que quedo de pie, la mitad de su calva, dos dedos por encima sus cejas salio despedida dando giros y esparciendo los pedazos de sesos que havia contenido, topo contra la pared y retumbo por ella marcando rachas de sangre asta que se detubo contra la esquina, Ancis quiso alzar las manos, como si por reflejo queriese cojer lo que ya no pertenecia a su cuerpo, pero sus rodillas se doblaron y termino desplomandose a un lado con los labios titubeantes(...)
Excelente descripción, cruel como el propio combate. Deberías poner cierto énfasis en como pone los ojos el tío cuando cae. Da a entender si lo esperaba o no, y su principal emoción en ese momento.
La historia es interesante, muy "gótica" y realista. Mas tarde colocaré un capítulo de una historia en proceso de creación, aunque va para rato...
Namarië
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